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Jesús Es la Cabeza del cuerpo que es la iglesia. (Colosenses 1:18) Y como cuerpo del Señor, todos los miembros deben estar constantemente activos (sirviendo al Señor). Si no es así, la iglesia se paraliza, se vuelve un cuerpo sin vida. Una iglesia inactiva es infructuosa. Todo lo contrario de la iglesia que fundó y diseñó Jesucristo.
“Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. 2 Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones, 3 acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo. 4 Porque conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección; 5 pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros. 6 Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo, 7 de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído. 8 Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no solo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; 9 porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, 10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.” (1ª a Tesalonicenses 1:1-10)
“13 Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.” (Cf. versículo 3 vs 1ª a Corintios 13:13)
La descripción que hace Pablo de la congregación en Tesalónica indica que desde el día en que se convirtieron de los ídolos a Dios se dedicaron a compartir el evangelio a todas las ciudades cercanas. Dice porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor y también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de tal manera que habéis sido ejemplo.
Cuando vemos el asombro con el que Pablo reconoce a esta congregación, nos da a entender que no fue así en otras de las iglesias que él fundó. Y al mismo tiempo, esa clase de reconocimiento es como si nos dijera que todas las congregaciones debieran distinguirse por esas mismas virtudes:
- Ser ejemplo de cristiandad
- Divulgar la Palabra del Señor
- Extender nuestra fe
Y en este sentido, vale la pena preguntarnos, desde que recibió a Cristo:
- ¿De qué habla con su familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo o escuela?
- ¿Cuál es el tema más común en sus conversaciones?
- ¿Quiénes saben que usted es cristiano por sus temas de conversación o, mejor aún, por su testimonio?
Generalmente, y tristemente, platicamos de todo lo que pasa en el mundo: deportes, trabajo, economía, gobierno, noticias, clima, pero, muy rara vez, aprovechamos para testificar de lo que Dios ha hecho en nuestra vida.
Otra de las situaciones más notorias fue que las personas con las que se encontraban en sus viajes misioneros, dice Pablo: ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis. Dicho de otra forma, muchos habían sido alcanzados e impactados por el testimonio de amor de esa congregación.
Y aquí hay motivo para otra pregunta respecto a nosotros:
¿Cuántas personas pueden testificar que en verdad somos siervos de Jesucristo?
“2 Alábete el extraño, y no tu propia boca; El ajeno, y no los labios tuyos.” (Proverbios 27:2)
Reconocían también que los integrantes de esta congregación habían dejado por completo la idolatría en la que vivían antes de su conversión y, lo más impactante es la forma en que demostraban su fe: “cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero”
Su servicio a Dios era notorio no solo en la congregación y en la ciudad de Tesalónica sino en todas las regiones alrededor.
Y, finalmente, podemos destacar las dos cualidades que deben ser visibles en una IGLESIA ACTIVA, en una congregación que dice ser cristiana:
- servir al Dios vivo y verdadero,
- y esperar de los cielos a su Hijo
Pregunto para que cada uno de nosotros responda con toda honestidad ante Dios:
- ¿Está sirviendo al Dios vivo y verdadero?
- ¿Es verdad que su máxima esperanza, su oración y petición más frecuente y constante es rogar por el regreso de nuestro Señor Jesús?
CONCLUSIÓN
Cuando hablamos con otras personas más acerca de nuestra vida en este mundo, que de lo que será nuestra vida en la eternidad, somos nuestro propio ídolo, queremos ser el centro de atención. Sin embargo, el creyente verdadero que pertenece a una IGLESIA ACTIVA se dedica a:
- Ser ejemplo de cristiandad
- Divulgar la Palabra del Señor
- Extender nuestra fe
- servir al Dios vivo y verdadero,
- y esperar de los cielos a su Hijo
De tal manera que quien conozca a los miembros de esa IGLESIA ACTIVA, sean quienes den testimonio de:
la obra de vuestra fe:
Divulgar la Palabra del Señor y Extender vuestra fe
del trabajo de vuestro amor:
Ser ejemplo de cristiandad (la forma en que nos recibisteis)
y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo:
Servir al Dios verdadero y esperar el regreso de Su Hijo.
En conclusión, la IGLESIA ACTIVA se dedica a:
SERVIR A CRISTO MIENTRAS ESPERAMOS SU REGRESO
Cuando nuestro Señor Jesús estaba hablando con sus discípulos respecto a las “señales de Su venida”, nos dejó esta advertencia:
“42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. … 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. 45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? 46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.” (Mateo 24:42, 44-46)
La IGLESIA ACTIVA está conformada por siervos fieles y prudentes que se dedican a servir a Su Señor, sin importar sus propias circunstancias.
¿Es usted un siervo fiel y prudente que se distingue por servir a Cristo?