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Hay un malentendido muy común entre los cristianos, no solo en los recién convertidos sino sobre todo en los que tienen más tiempo de haber aceptado y confesado a Jesús como su Dios, Rey, Señor y Salvador, en el sentido de que la vida cristiana es simple, sencilla, que no requiere que hagamos nada “especial” o “diferente”, que todo se resume a ir al templo, cantar, tal vez diezmar u ofrendar, convivir un poco con los demás, escuchar el sermón y listo. Eso es todo lo que se requiere para “vivir como cristiano.”

Y puede haber muchas causas para pensar de esa manera:

  • Nadie les explicó que ser cristiano significa, principalmente, seguir a Cristo.
  • Nadie les explicó que ser cristiano significa tratar de imitar a Jesús en todo.
  • Nadie les explicó que de forma inmediata deberían bautizarse.
  • Nadie les mostró los pasajes que reiteran que, para Dios, el hecho de no asistir al templo todos los domingos, es pecado.
  • Nadie les dijo que es importantísimo estudiar la biblia todos los días. (Salmos 119)
  • Nadie les explicó que de forma inmediata deberían ser discipulados y prepararse para discipular a otros.
  • Nadie les dijo que a partir de su salvación su principal misión es transmitir el evangelio y compartir su testimonio para asegurarse que, en primer lugar, todos sus familiares y seres queridos también sean salvados por Jesús, pero también evangelizar a toda persona que Dios ponga en su camino.
  • Nadie les explicó que tienen que descubrir, con la ayuda del Espíritu Santo y del pastor o algún otro anciano, cuál es el don o dones que Dios les ha concedido.
  • Nadie les explicó que Dios espera que usen los dones que el Espíritu Santo les dio para servir en el ministerio al que Dios les ha llamado.
  • Nadie les hizo entender que, a partir del momento de su conversión, su vida, y todo su ser ya no les pertenecían, sino que son propiedad y siervos de Jesucristo.

O tal vez sí sabemos que deberíamos estar haciendo todas estas actividades, pero nos conformamos con la comodidad de una silla cómoda en el templo pensando que eso es todo lo que Dios espera que hagan sus hijos.

23 Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.”   (Lucas 9:23) {Cf. Mateo 4:18-22; 9:9; Juan 1:43}

 15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.”   (Juan 13:15)

1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.”   (Efesios 5:1-2)

21 Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas;”   (1ª de Pedro 2:21)

 38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. …  41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.”   (Hechos 2:38, 41-42) {Cf. Hechos 8:12-13, 35-38; 9:18; 10:47-48)

Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.”   (Éxodo 20:8-11)

18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”   (Mateo 28:18-20) {Cf. Lucas 16:27-28}

15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”   (Marcos 16:15)

1 Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.”   (1ª a Corintios 14:1)

29 Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios”   (Romanos 11:29)

De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanzael que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.”   (Romanos 12:6-10)

10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.”   (1a de Pedro 4:10-11)

 19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”   (1ª a Corintios 6:19-20)

Lo cierto es que la vida cristiana es todo menos cómoda. El camino del cristiano es angosto y siempre es cuesta arriba. Y se llama camino porque debemos ANDAR, CAMINAR, AVANZAR, TRATAR DE LLEGAR A LA META, no estarnos quietos en el mismo lugar en el que Jesús, por Su infinita Misericordia nos alcanzó, nos redimió, y nos salvó.

13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”   (Mateo 7:13-14)

24 El camino de la vida es hacia arriba al entendido, Para apartarse del Seol abajo.”   (Proverbios 15:24)

CONCLUSIÓN

Si usted está muy cómodo con su vida cristiana, muy seguramente es porque no ha entendido lo que significa ser cristiano.

Si en verdad Jesús es su Señor, entonces a partir de este momento usted tiene que demostrarle a Él, solamente a Él y a nadie más, que Él es el Dueño de todo lo que usted es. Y la única forma de hacerlo, es obedeciéndole a ser bautizado, a ser discipulado y a discipular a otros, a evangelizar a toda criatura y a ejercer el don o dones que Su Santo Espíritu le ha dado.

De hecho, yo ruego a mi Señor que Su Santo Espíritu le haga sentir a usted muy incómodo en este momento, al grado de que usted decida de una vez por todas, rendir su vida, su tiempo, sus bienes y todo su ser al servicio de Aquel a quien llama Señor.

 11 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. 12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”   (Hebreos 5:11-14)

Es mi oración a mi Padre Celestial, que, a partir de hoy, nos haga sentir siempre incómodos e insatisfechos con todo lo que hagamos para demostrarle nuestro amor a Él y a Su Hijo Jesucristo.

 

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