Back to series
Las Sagradas Escrituras contienen al menos 3 capítulos dedicados a describir el tan ansiado retorno, la Segunda Venida, de nuestro Señor Jesús: (Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21)
Y los verdaderos creyentes tienen su fe y esperanza en el cumplimiento de estas profecías que Jesús mismo nos dejó. Despertamos y vivimos cada día esperando el instante en que nuestro amado Salvador, Jesucristo, regrese tal como lo prometió.
Sabemos, por la biblia, que ese evento durará menos de un segundo, de modo que cuando suceda, no habrá tiempo para que algún ser humano reaccione se arrepienta, confiese y pida por sus pecados y suplique a Jesús que le salve. Por eso es importante trabajar llevando el evangelio a toda persona mientras regresa Jesús: “Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios. 2 Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.” (2ª a Corintios 6:1-2)
Tampoco ya nada podremos hacer los creyentes para agradar a Dios:
“51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.” (Mateo 24:27; 1ª a Corintios 15:51-52)
Así que, sabiendo esto, además de estar orando ferviente y constantemente por el regreso de Cristo, debemos seguir las instrucciones que Él espera que cada uno de sus hermanos y hermanas esté obedeciendo mientras regresa Jesús:
- DESPERTAR: Hay muchos cristianos “dormidos”. Cómo los identifica? Son aquellos que se conforman con venir al templo, cantar, incluso muchos de ellos toman notas de las enseñanzas o del sermón, pero ningún día de la semana, ni siquiera los domingos, dedican algo de su tiempo para intentar servir a Dios de alguna manera. Entonces pregunto: Si yo soy cristiano y no sirvo a Jesucristo, ¿qué me hace diferente del resto del mundo, de los no creyentes, de los muertos espirituales?
“11 Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.” (Romanos 13:11)
“14 Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo.” (Efesios 5:14)
- ANDAR: Este verbo se refiere a que debemos actuar, comportarnos en todo momento de tal manera que demostremos que Cristo es el Señor de nuestra vida. “13 Andemos (i.e. actuar, imitar, comportarse, conducirse) como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.” (Romanos 13:13-14) { 1ª de Juan 1:6}
- TRABAJAR: Obviamente no habla de buscar un trabajo para subsistir, sino a trabajar en la obra del Señor. En nuestro empleo diario cada semana, quincena o mes recibimos la paga por las horas que trabajamos. Pero, si no trabajamos ni un solo minuto en la obra de Aquel a Quien llamamos Señor, cuando estemos ante el Tribunal de Cristo, no recibiremos ninguna “paga”, recompensa o galardón. (Mateo 6:19-20) “45¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? 46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.” (Mateo 24:45-46) (Juan 6:27)
- ESPERAR: El llamado de nuestro Señor NO es “sentarnos a esperar” sino a esperar activamente, como siervos prudentes, de tal manera que cuando nuestro Señor venga no estemos ociosos, sino activos en Su obra. “8 Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no solo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; 9 porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, 10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.” (1ª a Tesalonicenses 1:8-10) “36 porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. 37 Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.” {Cf. Hebreos 10:37} {2ª de Pedro 3:9}
- VELAR Y ESTAR PREPARADOS: No solo debemos estar expectantes, anhelando Su regreso, sino preparados llevando la Luz del Espíritu Santo (Mateo 25:1-13) y del evangelio para ser dignos de estar en Su Presencia cuando Él venga por Su iglesia. “42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. … 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.” (Mateo 24:42, 44) “13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.” (Mateo 25:13) “35 Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; 36 para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. 37 Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.” (Marcos 13:35-37) “36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.” (Lucas 21:36)
CONCLUSIÓN
Como ya he mencionado en otros sermones, la vida cristiana no es una vida de quietud y calma, mucho menos de indolencia y pereza, o de duda e indecisión, o de inconstancia o tibieza, sino de trabajo continuo deseando y buscando ser usados por nuestro Señor para que Él siga viviendo y cumpliendo Su ministerio a través de sus hermanos y hermanas.
Por último quiero hacer notar que todos los verbos que usó nuestro Señor Jesús están en voz activa, eso significa una acción constante, ininterrumpida: DESPERTAR, ANDAR, TRABAJAR, ESPERAR, VELAR Y ESTAR PREPARADOS.
La exhortación que nos dejan estos pasajes es a que hagamos todo eso y más, MIENTRAS REGRESA JESÚS.